José Sánchez García

José Sánchez García

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Director Caminar, Meditar, Vvir.

Desde siempre he pensado que un Currículum Vitae parece una colección de datos, considerados exitosos socialmente por el que lo suscribe y que concuerdan con la autoimagen de su Yo. Para mí un CV es, ante todo, una presentación sincera que debe contener no sólo datos, sino también humanidad, trayectoria interna y debe generar cercanía y confianza en su lectura.

Con esa intención no tanto recopiladora, sino más bien descriptiva, comparto que desde la niñez recuerdo sentirme interesado por la razón última de las cosas, embriagado por la naturaleza y con la sensación de estar buscando la esencia de uno mismo en todo momento. Un libro sagrado y algunos intermediarios que implantaban creencias en vez de apoyar experiencias no me sirvieron para profundizar en uno mismo, quizá por falta de destreza, con lo que la búsqueda continuó en otras direcciones.

En la universidad me licencié en Ingeniería Industrial y después realicé el grado en Biotecnología. Actualmente estudio postgrados en Neurociencia cognitiva y Neuroimagen, pues el cerebro es fuente y crisol de múltiples disciplinas. Aunque el estudio es una de mis pasiones, no es la universidad mi primer y más importante lugar de aprendizaje sino la naturaleza, los grupos de trabajo que dirijo desde el año 2000 y las experiencias de búsqueda del Ser a través de diversas ramas de conocimiento durante los últimos 25 años.

Las artes marciales han sido desde niño un primer acercamiento a esa búsqueda. Tras un largo periplo que comenzó en el año 1988 y continúa hoy destaco 4 grandes maestros con los que aprendí y trabajé durante años en esa bella escuela de vida que es el arte marcial: David Escribano (Taekwondo), Francisco Barcia (Lucha Libre Olímpica), Erle Montaigue, q.e.p.d.,(Tai Chi – Pakua) y Su Dong Chen (Artes Internas) leyenda y enciclopedia de las artes marciales. Los cuatro los considero hombres de gran corazón capaces de sacar lo mejor de ti mismo.

La medicina natural conectada a la naturaleza resultó ser un pilar de ayuda indudable en parte del camino. Conocer el cuerpo no como suma de partes sino como un todo integral más que una posibilidad... fue una necesidad. Estudié acupuntura (CEMETC) y a la par Medicina Oriental (AMC) con Alfredo Embid, quien pasional y honesto me ofreció además otra visión del sistema social. Desde el año 2003 hasta 2013 estudio Fitoterapia Biológica con Félix Irigoyen (INSUMED) y trabajo en la creación de un laboratorio, Qi Koan Biotecnología y como director de formación en medicina natural en INSUMED. Pero un conflicto moral y bioético con su proceder me obliga a abandonar, con gozo, un barco lejano de mis principios y es que no todo son sonrisas en una vida, por tanto, tampoco en un CV. Con Mitsunori Tsumaki, vicepresidente del Colegio de Medicina Deportiva de Tokyo he tenido el placer de compartir vivencias y aprendizajes sobre la acupuntura japonesa y el O-ring, pero sobre todo sentir la verdadera humildad a su lado mes a mes, durante años.

El cuerpo de energía es motivo de estudio y práctica en todas las culturas, salvo la occidental moderna. Elegí el Qi Gong y algunas artes de sanación desde los 23 años para aprender de este proceso. Me diplomé en el Instituto Internacional de Qi Gong, en la Asociación Española de Qi Gong con el Dr. Gaspar García y en el Tao de la Armonía con Alain Baudet (q.e.p.d.), uno de esos maestros rara avis, libre de ataduras a sistemas, sin creencias, corazón profundo y sonrisa infantil. Alain, junto con el viejo maestro Liu, despertó en mí el amor a una práctica trascendental en mi camino: el trabajo con Animales a través del movimiento, meditación y arquetipos. Philippe Georget, elegante y fino en su práctica, evoca para mí además de un gran respeto y cariño, el interés por una disciplina que es motivo de investigación personal desde hace 17 años: la Meditación de pie.  No puedo olvidar a Philip Toledo, uno de mis primeros profesores quien desde 1998 hasta hoy a través de sus métodos de meditación y conciencia me instaba una y otra vez a trabajar en el Ahora y cultivar la atención, la sanación y el autoconocimiento, sin dar importancia al método utilizado sino ante todo al resultado. Durante años exploré de la mano del Dr. Cristian Salado y la Tensergética las posibilidades del cuerpo de energía, la sanación, los lazos de conciencia y sobre todo, impactó en mi gracias a su guía metódica, sabia y rigurosa, el misterio infinito que nos habita.

En ese proceso de búsqueda se fueron colando piezas del colectivo que somos, pero que el Yo individual no alcanza a reconocer. En consultas, cursos, retiros y aprendizajes parecen existir siempre, estructuras más allá del individuo y las terapias. Motivado por ello estudié Terapia Sistémica en el Institut Gestalt, pero fue el Árbol Familiar y sus aplicaciones a la vida, la salud y la enfermedad, quien de la mano de Beate Schweder, mujer, maestra, y sacerdotisa enraizada en el ahora, compartió sus experiencias y saber generosamente durante años. Para ver otras versiones de la salud y la enfermedad me acerqué al estudio de su sentido biológico en la escuela francesa de Biodescodificación Original, tomando con precaución las visiones para no caer en el riesgo de volver judicial el misterio que la enfermedad siempres es.

Una de mis motivaciones principales ha sido encontrar métodos que equilibraran y prestaran igual atención a los dos lados del ser humano y a ser posible desde una óptica lo mas científica posible. El cerebro aparece entonces como la herramienta indispensable a analizar, dada su ligazón directa con la conciencia y de ahí mi dedicación completa a la neurociencia aplicada. Hemisync ® fue una de las herramientas que apareció en mi vida para cubrir ese objetivo. De la mano de la que fuera directora del prestigioso Instituto Monroe (USA), Carol Sabick (q.e.p.d.), me adentré en esta bella, poderosa y sencilla técnica de exploración de la conciencia gracias a la genialidad del proceso Hemisync ® y al tacto, sabiduría y cariño de Carol. He podido experimentar en los retiros del Instituto los programas de Excursion I y II, Gateway, Lifeline, Explorations in 27, Manifestation and Creation y Remote Viewing, continuando cada año mi aprendizaje en Virginia y ofreciendo programas Outreach a alumnos y pacientes... e incluso introducirlo a más de 300 árbitros de élite de la FIFA y FIBA Europe. Actualmente formo parte de la División Profesional del Instituto Monroe y he podido aprender con Skip Atwater, ex director del programa Stargate del ejército americano y Joe Gallenberguer, especialista en desarrollo personal.

Si de los dos lados del cerebro hablamos, el Fosfenismo es una técnica interesante. De la mano de Francesc Celma me adentré en las posibilidades de esta técnica, basada en neurociencia y que ayuda a entender la búsqueda del ser humano a lo largo de la historia. Actualmente imparto seminarios sobre Luz natural de este sistema, una herramienta útil y práctica para el cerebro.

El Neurofeedback es una de las herramientas cerebrales que considero más poderosas. Como la meditación, nos permite ir autoregulando, aunque en mucho menos tiempo, nuestros estados cerebrales, cambiando nuestros rasgos y ayudando a nuestro descubrimiento. Creo firmemente y ese es parte de mi camino, que la tecnología para el cerebro es el futuro de la conciencia. Después de muchas vueltas y búsquedas, encuentro que el cerebro es el lugar integrador de muchas disciplinas que culturalmente muestran diferencias pero que todas necesitan de esta compleja maquinaria que se encuentra en nuestra cabeza. Gracias a ese conocimiento, intento discernir, sin apegos, lo que es paja y lo que es grano en cualquiera de las técnicas que he conocido.

Debido al interés que la naturaleza suscita desde siempre en mi interior, las culturas ancestrales, entendidas como contacto sagrado de uno mismo con el infinito, sin intermediarios ni libros, es una de las corrientes de investigación y búsqueda. Tras diversas experiencias desiguales, tuve el placer de encontrar a Víctor Sánchez, quien lejano de la new-age y equilibrado en los dos lados de la vida, me mostró numerosas herramientas ligadas a la tradición huichol en España, USA y retiros en el desierto de México. La importancia de la palabra, de la acotación, de lo cotidiano se quedaron grabadas en todos mis trabajos gracias a Víctor, sin olvidar las posibilidades del Tambor y el Fuego... por extraño que suene a nuestra parte racional. José Manuel Chica, un geomante español quien a través de su sistema GeoQi ® y experiencias me mostró su conexión con la Tierra. Con su alma sencilla, noble y su mochila de compañero me ofrece siempre ser un buscador amigable, que con metodología diferente trata de evolucionar en esta vida.

Con Tom Best, (q.e.p.d.), tuve el placer de aprender técnicas originales de los Navajos y culturas andinas y profundizar en el desarrollo personal ligado a nuestra cotidianeidad, pero sobre todo conocer a un hombre sencillamente extraordinario, honrado, sencillo, preocupado siempre porque obtuvieras lo mejor de ti mismo. Le recuerdo cada día.

Los monjes Shinto del monasterio de Dewa Sanzan (Japón) me dejaron cumplir un sueño: realizar un retiro con los Yamabushi, guerreros de la montaña, trabajando el fuego, el caminar consciente y Misogi... el baño en cascada.

Los indios Lakota y Fred, ese maravilloso y humilde hombre medicina, son parte cada año de mi aprendizaje vital y conexión personal.

En los últimos años me intereso por el concepto de Vida ligado al Amazonas y la cultura Shuar así como por una visión global más allá de las tradiciones.

En aquello cultura, no olvido a un hermano, Ruyman, con quien tuve el placer de acercarme como con nadie a mis propias limitaciones en su compañía, ayuda incondicional y sabiduría ligada a algo más allá de una tradición, el Ser infinito. Fruto de este aprendizaje de años visito el Amazonas y las comunidades Shuar en agosto de 2013. Nada es igual tras ese camino. Fredi, allá en los Andes, es antes que maestro de su tradición, un ser excepcional, otro hombre medicina que resuena en mi corazón y confirma y mantiene en mi la visión de lo que uno es.

Todos estos guías y mentores son gigantes de los que he tenido la suerte de poder conocer y compartir vivencias, comidas, cenas, viajes, retiros, experiencias, no sólo cursos e instrucciones prácticas delante de una pizarra en fines de semana... y por ello los cito, ya que fueron y son más que profesores o instructores.

También son fuente de inspiración y lecciones de vida todos los alumnos y estudiantes a los que he tenido la suerte de poder enseñar, pero sobre todo aprender de ellos desde el año 2000 cuando después de 10 años de aprendizaje fundamos la Escuela Wu Chi (www.escuela-wuchi.com) bajo la cual se fueron creando los escenarios que dieron paso a Caminar, Meditar, Vivir.

Pero no quiero olvidar un gran maestro, que a veces aparece en la vida, sin estilo, sin corriente, sin modelo teórico, sin motivo aunque con razones, sin final aunque con caducidad... y es la enfermedad. Con ella se aprende no sólo a diferenciar dolor y sufrimiento, sino el valor del presente, la importancia de la atención, la guía de la impermanencia, la presencia cercana de la muerte, el valor del respeto y de las verdaderas amistades, así como la posibilidad desde ella de conocer el desprecio y el olvido. Maestra de vida que deja huella y presencia en cada instante.

Desde hace unos años la familia es también fuente de inagotable aprendizaje. Raquel, de sangre, genes, manos y corazón Lakota, es un regalo diario del Espíritu y un aprendizaje vivir en su compañía. Qué vueltas trae la Vida, interesarse por las culturas ancestrales desde niño y acabar casado con una nativa. Kuge, fruto de nuestro encuentro y compromiso es nuestro precioso hijo feliz que nos acompaña. Volga, ese pastor alemán – mastín de 54 kilos, ardillas, buitres y numerosas plantas nos muestran también su esplendor cotidiano.

Pasado un tiempo uno descubre que no existe tal búsqueda. No buscamos sino que ella nos encuentra. No somos lo que creemos, sino que dejando de ser una definición alcanzamos lo que realmente somos. Si hay entendimiento eso permanece y cuando uno se viste, ya se da cuenta que es sólo un traje.

Sin ese entendimiento es sencillo crear un CV espiritual. Bastan unos lugares sagrados, unos cursos con los grandes, un par de formaciones... Pero es el trabajo personal, en forma de retiros, caminatas, entierros, peregrinajes, prácticas, luces y sombras, idas y venidas, durante años, de forma en ocasiones terca, otras arrogante, otras limitada pero siempre intensa, sincera y entregada, quien hace que la búsqueda le encuentre a uno justo cuando doblaba la esquina. A veces ocurre de forma espontánea, otras tras el esfuerzo, otras de mano del silencio.

En ese momento uno coloca en el corazón a sus antecesores, no los esconde ni los traiciona ni los copia ni los niega ni los imita, sino que me acompañan. Desde ahí hago mi parte del camino, deseoso de que la búsqueda me siga encontrando y guiando.

Lo que uno Es es lo único que puede compartir. No hay lugar en CMV para cursos diseñados para el Yo que se sienta en la silla de un curso, ni espacio para devoción ciega a maestros o tradiciones sin entendimiento correcto, ni lugar para la amistad, el poder o el sexo como moneda de cambio, ni rechazo a lo que un ser humano trae oculto en su bagaje, por duro o avergonzante que le pueda parecer. Tampoco hay referencia por parte de quien escribe, cada uno debe ser Luz en uno mismo y bastante tiene uno tratando de ser impecable con su esencia.

Lo que aquí hay son aplicaciones prácticas, profesionalidad, acompañamiento e implicación, grupos de trabajo, voluntad de servicio, amor al prójimo y ganas de que la búsqueda te alcance a ti.

He tenido la inmensa suerte de trabajar en mi vida profesional compartiendo y enseñando algunos de estos aprendizajes en el Real Conservatorio Profesional de Danza, en el I.N.E.F., en el mundo del deporte de élite en la R.F.E.F., F.I.B.A. y F.I.F.A., en la medicina natural... pero es en la naturaleza y en grupos de trabajo donde nos encontramos de forma más intensa y personalizada. 

Hoy divido mi trabajo en dos esferas: Caminar, Meditar, Vivir que ofrece experiencias no teóricas sino intensa en naturaleza con retiros de oscuridad, grupos de trabajo de 3 años y trabajo sobre la recapitulación, el arbol familiar y los peregrinajes, y Neuro-leader un centro pionero de neurociencia y entrenamiento cerebral que ofrece posibilidades globales de nuestro cerebro en inteligencia, memoria, atención, concentración, mindfulness, neurofeedback, equilibrio emocional, intuición, sueños y espiritualidad. 

Ahí espero estar, en este futuro próximo, con esa parte Inteligente, llena de Fuerza y Guia Interna que todos, tú y yo por igual, poseemos. Acá Caminamos, Meditamos y simplemente Vivimos. Eso es.


José Sánchez, director Caminar, Meditar, Vivir

 

 

 

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